A nadie le es desconocido el dicho “se conquista por el estómago” y aunque esto se venía aplicando solo al estómago masculino, a nadie le amarga un dulce y a las mujeres también nos enamora un buen manjar.

La comida estimula todos nuestros sentidos. Si hacemos un estudio puramente biológico de lo que nos aporta una buena elaboración culinaria, llegaremos a poder responder a la pregunta… ¿Por qué comer es un placer? 

  • El olor, el aspecto y la textura de la elaboración activan nuestros órganos sensoriales, generando una respuesta orgánica. Nuestro cerebro está analizando constantemente toda la información que le llega de nuestros sentidos y, enviando órdenes en respuesta. La serotonina y la dopamina entran en juego, unos neurotransmisores asociados a la hormona de la felicidad y a la inhibición del dolor y la depresión. Nuestros ojos se dilatan, se segrega saliva… y aumenta el deseo de comer. 
  • El sabor penetra en nuestras papilas gustativas que envían todos los detalles al cerebro, de manera instantánea el placer aumenta y nos sentimos muy a gusto.

Como veis todo se traduce a la química y cómo nuestro cerebro reacciona ante los estímulos que recibe. Pero eso no le quita la magia al momento de compartir con nuestros seres queridos una buena comida. Por eso, si tienes que celebrar algo especial, una pedida de matrimonio, una buena nueva…  o tienes tu primera cita, lo mejor es sentarse a la mesa y dejarse embriagar por los alimentos.

Los alimentos más estimulantes

Está claro entonces, que la comida nos da placer, pero no todos los alimentos lo hacen de la misma manera y con la misma intensidad. Repasemos algunos de los más activos a nuestros sentidos.

Y como de química se trata, aquí va una lista de alimentos que son capaces de aumentar nuestros niveles de serotonina y dopamina. 

  • El chocolate. Es, seguramente, el más conocido. El cacao tiene una acción directa sobre nuestro sistema nervioso central que causa placer y felicidad. Aporta sustancias que activan la producción de endorfinas (hormona responsable del estado de ánimo) y dopamina (conocida como la hormona de la felicidad). Así también contiene estimulantes como la cafeína y la teobromina.
  • Pipas de girasol y huevo. Tienen una alta concentración de triptófano, que es necesaria para la producción de serotonina.
  • El pimiento rojo y las fresas. Son un alimento rico en vitamina C, la cual es imprescindible para sintetizar la dopamina.
  • Plátano y la piña. Aunque no son muy conocidos en estos beneficios, son frutas que favorecen la producción de triptófano, haciendo que los niveles de serotonina de nuestro organismo aumenten.
  • Carnes blancas. El pollo, pavo y conejo también tienen altas concentraciones de triptófano y vitaminas del grupo B.
  • Pistachos y almendras. Los frutos secos aportan triptófano y magnesio. Una combinación imprescindible para conseguir serotonina.
  • Legumbres. Ayudan a la producción de dopamina, sobre todo los garbanzos.

A estos alimentos puedes añadirles los que se consideran afrodisíacos como la rúcula, el aceite de oliva, el café, las almendras o los mariscos.

La naturaleza nos proporciona todo lo necesario para potenciar nuestros sentidos y obtener el mayor placer a la hora de degustar un gran plato.

No lo puedes desaprovechar, prepara una cena romántica, encarga un menú bien estudiado, regala bombones… tu cuerpo y tus sentidos te lo agradecerán.

 

Conquistando por el estómago
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